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Estimados
Futuros Misioneros y
Padres
Los
jóvenes llamados por el Señor a servir como misioneros de regla
empiezan su servicio en uno de los 16 Centros de Capacitación
Misional en el mundo, de los cuales el CCM de Lima es el tercero
en capacidad.
Cada 21 días grupos de misioneros comienzan o terminan su
capacitación. La administración, los maestros y los líderes
proveen la mejor atención a cada misionero que ingresa a recibir
capacitación.
El
tiempo de estadía para los misioneros Latinoamericanos es de 21
días. Mientras que para los misioneros que necesitan aprender el
castellano, la estadía varía entre 42 y 64 días. Durante su
estadía, los misioneros desarrollan gran amor y entendimiento
por las escrituras y doctrina de la Iglesia. A través de la
obediencia, oración personal, y el estudio de las escrituras,
los misioneros fortalecen su fe en el Señor Jesucristo y
profundizan su testimonio del evangelio restaurado.
Los misioneros desarrollan los mejores atributos
para enseñar las lecciones misionales. Ellos enseñan con el
poder del Espíritu mientras comparten sus testimonios. Ellos
aprenden a comportarse como discípulos y ser los mejores
ejemplos de rectitud para los misioneros que les seguirán.
Actualmente, se pueden capacitar hasta 152 misioneros cada 21
días. Nuestro campus incluye 3 edificios, hermosos jardines y 3
campos de deportes y actividad física. Los misioneros se
mantienen muy ocupados con clases y reuniones de instrucción
durante el día.
Semanalmente hay Devocionales y charlas fogoneras en las cuales
la Presidencia del Área Sudamérica Oeste, líderes locales y la
presidencia del CCM instruyen y motivan a los misioneros.
Periódicamente los
misioneros asisten al Templo. También semanalmente
participan en proyectos de servicio y
tienen cada semana un tiempo de
preparación personal en el cual preparan sus habitaciones y ropa
para la siguiente semana, escriben cartas, leen y meditan o
descansan. Los misioneros
se alimentan en nuestro amplio comedor y se
ejercitan en
los campos deportivos.
El CCM es un lugar único y la experiencia que reciben los
misioneros es igualmente única y maravillosa. Aprender a enseñar
el evangelio y en ayudar en el establecimiento de la Iglesia es
un gran desafío que probará la capacidad del misionero.
Sin embargo, las bendiciones que acompañan a esta
obra resultarán en un enorme crecimiento personal. Los
misioneros reciben muchas bendiciones que les fortalecen a ellos y a
sus familias no solo durante sus misiones sino también por el
resto de sus vidas.
Los misioneros parten del CCM a sus asignadas misiones en Perú o
Bolivia con testimonios fortalecidos, un fuerte cometido a
servir al Señor y muy afines a la influencia del Espíritu.
Habiendo hecho
perdurables amistades, encontrado su poder personal y
un gran amor por los hijos de nuestro Padre Celestial.
Ansiosos esperamos la oportunidad de darles la bienvenida al CCM
de Lima y recibirles como misioneros de regla de la Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sabemos que tienen
al frente de ustedes la experiencia de su vida. Creemos que es
una bendición servir con ustedes en la obra del Señor y oramos
para que sean muy bendecidos durante su preparación.
Presidente Y Hermana Groberg
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