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Traté de imaginar muchas veces cómo sería el CCM, pero creo
que no lo pude haber sabido mejor sino hasta que lo viví. He
sentido la presencia del Padre y del Hijo tan cerca, ha
ingresado en mi corazón el deseo de enseñar por medio del
Espíritu y realmente me he considerado un instrumento en las
manos de mi amado Padre, me ha dado más conocimiento y he
aprendido a oír los susurros de su santo espíritu. Es
increíble como se fortalece y edifica nuestro testimonio,
como sonríe nuestro rostro en cada momento del día, como
sentimos el deseo de ser mejores y enseñar principios
correctos, es el CCM un lugar muy especial para mí, es mi
escuela, mi hogar y mi refugio, es donde me puedo sentir más
cerca de mi Padre y adorarle sin pensar en el tiempo ni
lugar. Aprovecho cada momento y no sé qué día es, solo sé
que Él vive y deseo servirle con todo mi corazón, alma,
mente y fuerza".
"Bueno, tengo un sentimiento muy especial hacia quienes
están esperando recibir la luz del evangelio, son mis
hermanos y necesitan ayuda, necesitan mejorar sus vidas,
obtener el perdón de sus pecados, y lo más importante es que
el Padre los quiere de regreso en su presencia, deseo de
todo corazón que todas aquellas personas que levantaron su
mano apoyando el plan de Dios en el Concilio de los cielos,
puedan conocer el mensaje y puedan vivirlo, convertirse y
perseverar hasta el fin, saber que Él tiene su iglesia
establecida en la tierra nuevamente, con los principios y
ordenanzas que llevan a la exaltación y que hace posible que
vivan como familias por siempre. Que sientan el gozo que
siento en mi vida al tener el consuelo de saber que no
importa las dificultades que vengan a mi, que Él esta a mi
lado en cada momento y que volveré a sus brazos y sentiré
mas fuerte que nunca su infinito amor, pero no quiero estar
sola, quiero que ellos también estén ahí, disfrutando de la
Gloria Celestial y la dicha de vivir felices eternamente".
"A los jóvenes que se están preparando para salir a la
misión les digo que consagren su vida a Dios y todo vendrá
por añadidura. Hay muchas almas esperando conocer el
evangelio correcto, personas que meditan y piden a Dios cada
noche tener felicidad y saber a qué iglesia unirse. No
permitan que esas almas se pierdan! Tenemos una deuda
espiritual muy grande, debemos pagarla, Jesucristo pago por
cada uno de mis pecados y en este momento sirvo con el deseo
de expresarle cada día de mi vida, lo agradecida que me
siento de saber lo mucho que me ama, y también por que estoy
en deuda con Él, no imagino el dolor inmenso que tendríamos
que sufrir si Él no hubiese pagado mis faltas. Amen a Dios
por sobre todas las cosas y confíen en su brazo, den
prioridad a lo que les beneficiará por la eternidad.
Atesoren cada momento de preparación y recuerden: “Hacen
falta mas soldados, íd con valor.¨ Por lo tanto, no tarden,
hay personas que desean escucharles y Dios preparará el
camino, lo sé firmemente en mi corazón, con amor en el
nombre de Jesucristo. Amén".
Hermana Toloza
Misión Bolivia La Paz - Agosto 2005 |