5 cosas que la Biblia enseña acerca del Espíritu Santo

    La Biblia enseña muchos principios sobre el Espíritu Santo, también conocido como el Santo Espíritu. Algunas de sus tareas principales es dar consuelo, testificar de Jesucristo y traer sentimientos de amor y paz.

    Leer la Biblia puede ayudarnos a comprender más acerca del Espíritu Santo y cómo puede ayudarnos a mejorar nuestras vidas.

    ¿Qué es el Espíritu Santo y qué representa?

    Al igual que otros cristianos, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (también llamados mormones), creen en las enseñanzas de la Biblia y la consideran la palabra de Dios. “Nosotros creemos en Dios el Eterno Padre, en su Hijo Jesucristo, y en el Espíritu Santo (Artículo de fe No. 1)

    La diferencia radica en que, mientras la mayoría de las iglesias cristianas creen en la doctrina de la Trinidad: que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo ser, los miembros de la Iglesia creen una doctrina diferente: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres seres divinos separados que trabajan juntos en completa unidad, bajo el mismo propósito y testimonio.

    Muchos cristianos creen que Dios es solo un espíritu. Por su parte, los miembros de la Iglesia creen que Dios, el Padre y Jesucristo tiene cuerpos glorificados de carne y hueso, y que el Espíritu Santo es, por lo tanto, el único miembro de la Trinidad sin un cuerpo tangible. Estas son algunas de las enseñanzas que comparte la Biblia sobre el Espíritu Santo.

    1. El Espíritu Santo testifica de Jesucristo (Juan 15:26)

    Uno de los roles más importantes del Espíritu Santo es testificar la verdad, especialmente que Jesucristo es Hijo de Dios y el Redentor del mundo, “Pues he aquí, el Consolador sabe todas las cosas, y da testimonio del Padre y del Hijo”(Doctrina y Convenios, 42:17).

    Jesús mismo habló sobre la responsabilidad que tenía el Espíritu Santo cuando dijo “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el que procede del Padre, él dará testimonio de mí” (Juan 14:16-18).

    2. El Espíritu Santo puede consolarnos (Juan 14:16-18)

    Específicamente, ¿Quién es el Espíritu Santo?

    Jesucristo se refirió comúnmente al Espíritu Santo como “el Consolador” en las Escrituras.  Él enseñó que, a través de Dios el Padre, enviarían al Consolador “para que esté [con nosotros] para siempre”.

    Mediante esta promesa, nadie quedará sin consuelo. En las escrituras se afirma que “Dios nos consuela, guía y fortalece por medio del Espíritu Santo” (Juan 14:15-18).

    En este sentido, el Espíritu Santo, enviado de Dios, influye en la mente y sentimientos de las personas y cumple una función de guía para tomar decisiones difíciles, es un consolador frente a la tristeza, y permite saber cuándo algo es verdadero.

    3. Debemos recibir el Espíritu Santo para entrar en el reino de Dios (Juan 3:5)

    La Biblia enseña acerca de la importancia del bautismo y menciona que un hombre debe “nacer de agua y del Espíritu”. En cuanto al bautismo con agua, es importante para poder limpiar nuestros pecados, como Jesús enseñó con su propio ejemplo.

    Por su parte, nacer “del Espíritu” se refiere a recibir el don del Espíritu Santo para que la ordenanza del bautismo sea completa. Este don solo se puede recibir mediante la imposición de manos de un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec. Jesús enseñó que estos dos elementos son necesarios para entrar en el Reino de Dios.

    El bautismo es un convenio sagrado que vincula a Dios y al hombre, y a través de él y de la confirmación, llegamos a ser “conciudadanos con los santos” en “la familia de Dios” (Efesios 2:19).

    4. El Espíritu Santo nos santifica (Mateo 3:11)

    Santificar algo significa hacerlo puro, santo o sagrado. El Espíritu Santo puede ayudarnos a ser puros o santos a medida que trabajamos para ser como nuestro Salvador Jesucristo. Juan el Amado, quien bautizó a Jesucristo, enseñó que Cristo bautizaría a las personas “con el Espíritu Santo y con fuego”.

    El fuego se utiliza como una forma de eliminar las impurezas. Por lo tanto, el Espíritu Santo se compara con el fuego porque tiene una influencia purificadora en nuestras vidas que nos ayuda a ser dignos de vivir con Dios algún día.

    5. El Espíritu Santo trae sentimientos de amor, paz y alegría (Gálatas 5:22-23)

    El Espíritu Santo también se llama Santo Espíritu o Espíritu del Señor. La Biblia enseña que “el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, [y] templanza” (Conferencia general, 2016).

    Cuando tenemos el Espíritu Santo con nosotros, podemos experimentar todos los sentimientos positivos y los atributos enumerados anteriormente, sin importar las dificultades que enfrentemos en nuestras vidas. El Espíritu Santo no solo nos empodera, también nos permite levantar a otros y ayudarlos en los desafíos que enfrentan.

    El Espíritu Santo, entonces, hace posible para nosotros saber con seguridad que Dios vive y que Jesucristo es nuestro Salvador.

    Haz clic en los siguientes enlaces para leer por qué los miembros de la Iglesia tienen un concepto diferente sobre la Trinidad y cómo las escrituras testifican que Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres seres separados y divinos.

    Artículos de Fe

    La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días. La Trinidad

    Contenido Relacionado