Mormón: El profeta y escritor principal del Libro de Mormón

    Te compartimos un poco sobre la historia del antiguo profeta e historiador Mormón, que incluye su infancia, su alistamiento militar y, lo más importante, su papel en la redacción y compilación de los registros sagrados que posteriormente fueron traducidos y reconocidos como el Libro de Mormón.

    El antiguo profeta Mormón, del Libro de Mormón, contemplando la destrucción de su pueblo mientras protege los registros conservándolos a su lado.

    El antiguo profeta Mormón, del Libro de Mormón, contemplando la destrucción de su pueblo mientras protege los registros conservándolos a su lado.

    ¿Quién fue Mormón? 

    Mormón fue un hombre que vivió en las Américas alrededor del año 311-385 d. C. Fue elegido por Jesucristo para preservar y proteger los registros sagrados, así como para añadir su propia historia y experiencias. Esos registros posteriormente se convertirían en el Libro de Mormón. 

    El Libro de Mormón es reconocido por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días como una escritura similar a la Biblia que, en conjunto, utilizan para su estudio religioso. 

    Es importante destacar que, además de servir como profeta e historiador, Mormón era un líder natural que comandaba muchas tropas en su ejército nativo. 

    Primeras etapas de la vida de Mormón 

    Mormón nació en la civilización nefita, un pueblo históricamente justo, temeroso de Dios, que vivió en la antigua América. 

    A los 10 años de edad, Mormón fue contactado por un antiguo encargado de los registros llamado Amarón, a quién el Señor le había dicho que cuidara de una serie de registros históricos valiosos, escritos en finas placas de oro. Los registros contenían cientos de años de historia y habían sido transmitidos de una generación a otra. Pero debido a la maldad de la gente, Amarón tuvo que ocultarlos enterrándolos en una colina y darle la encomienda a Mormón de encontrarlos cuando tuviera 24 años. 

    Mormón creció para ser un joven fuerte y fiel. A los 15 años, Jesucristo se le apareció despertando así su interés por enseñarle a su comunidad acerca de Él y sus doctrinas, sin embargo, la gente no estaba dispuesta a escuchar. 

    A los 17 años de edad, Mormón fue elegido para liderar los ejércitos de los nefitas, lo cual hizo durante muchos años. Pero a medida que el ejército lamanita, el enemigo de la civilización nefita, comenzó a ganar más y más batallas; y así las tropas de Mormón se vieron obligadas a retirarse. 

    Mormón se convierte en historiador y conservador de los registros 

    Cuando tenía 24 años de edad, Mormón obtuvo los registros ocultos, tal como le había dicho Amarón. Comenzó a actualizarlos, escribiendo sobre su gente y las guerras que estaban experimentando. También escribió sobre Jesucristo, el arrepentimiento, el bautismo y el Espíritu Santo. Después de relatar su historia, compiló y recogió la historia de los registros pasados en un solo volumen. 

    Durante este tiempo, las guerras entre nefitas y laminitas continuaron, por lo que Mormón a menudo se escondía por su seguridad y la de los registros. Eventualmente, Mormón llevó a su ejército a una batalla particularmente devastadora. Reunió a los que quedaban en el cerro Cumora ubicado en la zona occidental del estado de Nueva York. Desde allí pudo ver cómo se acercaban sus enemigos. Lo relató de la siguiente manera:

    “…Y sucedió que mi pueblo, con sus esposas y sus hijos, vieron a los ejércitos de los lamanitas que marchaban hacia ellos; y con ese horrible temor a la muerte que llena el pecho de todos los inicuos, esperaron que llegaran […] Y sucedió que cayeron sobre mi pueblo con la espada, y con el arco, y con la flecha, y con el hacha, y con toda clase de armas de guerra. Y ocurrió que talaron a mis hombres, sí, a los diez mil que se hallaban conmigo, y yo caí herido en medio de ellos; y pasaron de largo por donde yo estaba, de modo que no acabaron con mi vida” (Mormón 6:7-10)

    Mormón registró los detalles de la tragedia, miles fueron asesinados y él resultó gravemente herido. Ante la situación, tuvo que esconder y enterrar muchos de los registros sagrados. Los restantes los dejó con su hijo, Moroni, a quién además le ordenó que escribiera la historia final de su pueblo. Moroni siguió la encomienda de su padre y finalmente enterró los registros completos. 

    Casi dos mil años después, los registros fueron descubiertos, traducidos al inglés y publicados como el Libro de Mormón, llamado así por el padre de Moroni, el profeta e historiador Mormón, quien había compilado, escrito y conservado gran parte de ellos. 

    La Iglesia y El Libro de Mormón 

    Este libro es fundamental para la historia de los Santos de los Últimos Días y es considerado como palabra de Dios. En esta escritura sagrada se encuentran las evidencias del amor e influencia de Dios sobre la tierra. 

    Siguiendo el relato del profeta José Smith, un día, cuando se encontraba orando, se le apareció un ángel que le habló sobre un antiguo registro escrito en planchas de oro que permanecían escondidas en una colina cerca de su casa. José las encontró y luego de varias instrucciones por parte del ángel, logró traducirlas. Posteriormente, en 1830, se publicó el Libro de Mormón. 

    ¿Cuál es la importancia? 

    Mormón ayudó a mantener seguros los registros históricos para que todas las personas pudieran leer y aprender de ellos incluso miles de años después de su muerte. El Libro de Mormón testifica de Jesucristo, invita a todas las personas a aprender de Él y enseña cómo llegar a ser más como Él. 

    Es la escritura sagrada que contempla la forma de restaurar a la humanidad. Describe cómo debe ser el camino de la fe, las conductas de obediencia, el arrepentimiento y la generosidad, siendo recompensadas con la verdadera felicidad y la vida eterna. 

    Siguiendo la historia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, desde su fundación, El Libro de Mormón y La Biblia se han usado en conjunto para aprender del evangelio de Jesucristo y vivir de acuerdo a él. Juntos representan la evidencia de que Dios vive y de que él se ha dirigido a Sus hijos a través de las revelaciones a Sus profetas. 

    Cuanto más sepamos de Jesucristo y sus enseñanzas, más equipados estaremos para seguir Su ejemplo perfecto. 

    El Libro de Mormón concluye con una gran promesa: aquellos que lo lean y oren con sinceridad al respecto podrán saber por medio del Espíritu Santo que es verdadero. 

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